VIAJAR ES LA FORMA MÁS SALUDABLE DE VIVIR

Suena el despertador, te levantas, coche, atasco, trabajo, café, silla, correos electrónicos, móvil, reuniones, estrés, deporte, tareas de casa, se acaba el día y volvemos a empezar. Llega el momento de pedir vacaciones, planificamos, pensamos, nos ilusionamos, reservamos, hacemos las maletas y por fin…NOS VAMOS DE VIAJE.

Un viaje en sí es un momento de ver y descubrir nuevos lugares que quedarán grabados en nuestra retina y en nuestros recuerdos. Pero ¿alguna vez os habéis parado a pensar en cómo repercuten los viajes en nuestra personalidad y salud mental?

Viajar es mejor que llegar. ¿Por qué?

Aumentamos la creatividad y capacidad de resolver problemas
. Porque al estar lejos de una situación utilizamos un pensamiento más abstracto y surgen nuevas formas de dar soluciones.

Nos beneficiamos psicológicamente. El exponernos a nuevas experiencias nos nutre de nuevas formas de pensar y ver el mundo.

Volvemos a ser niños, según comenta David Eagleam, un neurocientífico famoso por sus estudios sobre la percepción del tiempo en el Baylor College de Houston, ya que los adultos tenemos un sentido del tiempo más comprimido que los niños, pero cuando viajamos nos ponemos neuralmente en la misma posición que un niño. Viajar hace que nuestro cerebro regrese al estado de asombro en que vivíamos cuando veíamos las cosas por primera vez, cuando todo era nuevo, cuando éramos niños. Viajar nos da la capacidad de asombrarnos una vez más y así nuestros sentidos del tiempo se expanden. Unas semanas de viaje por Asia por ejemplo, podrían parecer una pequeña vida en sí misma.

En ocasiones, algunos conseguimos romper con los malos hábitos. Gracias a cambiar de ambiente nuestras rutinas se vuelven secundarias. Los malos hábitos están asociados a lugares, actividades y experiencias que en otro lugar no encajan.

Empatizamos y nos volvemos más humildes. Ver cómo viven otras personas nos da un sentido de horizontalidad que nos permite ponernos “en la piel” de otros.

Pero sobre todas las cosas, nos enseña a VALORAR aún más lo que tenemos.

Por tanto, “viajar” debería considerarse como una actividad obligatoria para la salud, para encontrarse a sí mismo y crecer.

Post by b2consultores

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