Las pistas de Sierra Nevada recobran vida

El descenso en bicicleta se revela como la atracción de verano en la estación
Al viejo eslogan de Sierra Nevada ‘sol y nieve’ habrá que incluirle en breve la palabra bicicleta. Si por algo puede identificarse esta montaña una vez terminada la temporada de esquí, es por ser un imán para todos los aficionados a las dos ruedas.
Desde hace años, son muchas las estaciones de esquí de todo el mundo que se dedican en cuerpo y alma al ciclismo de montaña. Aunque no sabemos con certeza si será cierto, hay muchos que dicen que estaciones como la de la Pinilla (Segovia) reciben más clientes en su ‘bike park’ que esquiadores en invierno. Verdad o no, algo es seguro, el negocio del mountain bike es la gran estrella de las estaciones de esquí en la época estival. Valga como ejemplo el rotundo éxito que han tenido durante el mes de julio las competiciones celebradas en Sierra Nevada.
A pesar de que uno de los grandes ejes estratégicos de Sierra Nevada pasa por la desestacionalización, la gran apuesta por introducir la bicicleta de montaña en sus pistas no ha llegado hasta este año. Está siendo un éxito. Tras tímidos intentos el pasado año, cuando se planteó un primer recorrido, este verano se han habilitado tres pistas de descenso de diferentes niveles que se unen al circuito de rally de Fuente Alta. Salvo este último, el resto son específicos para bicicleta de descenso y están situados en la zona de pistas de esquí, por lo que a todos se accede a través de los medios mecánicos de Cetursa. Bien con un pase de día o incluso con uno de temporada para los meses de julio y agosto.
Itinerarios
El primero de los recorridos es el que comienza justo en la base del Veleta, a una altura de 3.025 metros. Se accede a través del Telesilla Veleta y tiene una longitud de 2.780 metros con un desnivel de 350. Es el de más reciente creación e se irán implementando mejoras gradualmente. Una de las opciones es enlazar con el segundo de los recorridos, que discurriría por Montebajo. Habría que acceder bordeando la carretera que conduce al Radiotelescopio y desviarse unos metros a la derecha. Tiene una longitud de 4.260 metros y termina en Pradollano.
Este circuito ya se habilitó el pasado año con gran éxito e incluso acogió una prueba de la Copa de Andalucía de descenso, al igual que este verano. El tercer itinerario es el que conduce a los ciclistas desde Borreguiles hasta Pradollano a través de la famosa pista del Río. Tiene un desnivel de 545 metros con una longitud de 4.420 metros. La cota de salida está a 2.675 y la de llegada a 2.130. Este recorrido tiene la ventaja de que se puede hacer de una sola vez empezando casi desde el Veleta, lo que supone todo un reto para los ‘riders’.
Completaría el paquete el mítico circuito de Fuente Alta, que albergase hace años todo un Campeonato del Mundo de bicicleta de montaña. A diferencia de los otros, este recorrido no es para descenso, sino para rally. Está situado unos kilómetros antes de llegar a Pradollano, y se puede acceder fácilmente desde el parking que hay en el kilómetro 31 de la carretera, gratuito en verano. Entre sus principales alicientes está el hecho de que discurre completamente por un bosque de pinos, lo que le confiere rasgos muy diferentes a los del resto de circuitos de Sierra Nevada. Cuenta también con un museo etnográfico donde se pueden conocer los usos y costumbres de la vida en la Sierra en la antigüedad. Además, el acceso con bicicleta al circuito de Fuente Alta es gratuito. Aparte del Campeonato del Mundo ha acogido numerosas competiciones, siempre duras por la altitud a la que se encuentra.
Pero la estrella este año están siendo los recorridos de descenso. Por la orografía del terreno, se trata de bajadas técnicas capaces de exigir el máximo a cada ciclista. No obstante, existen variantes para aquellas personas con un nivel inferior, de manera que puedan descender de un modo más suave. No es imprescindible efectuar cada uno de los saltos que jalonan la bajada, y en algunos puntos se puede salir al carril y volver a entrar al circuito. No obstante, hay que advertir de que las salidas al carril hay que hacerlas por zonas específicas para no dañar el terreno circundante y siempre efectuarlas con la máxima precaución.
Para hacer realidad este proyecto, Cetursa cuenta con la colaboración de la empresa Southstar, que ha asesorado en todo momento a los técnicos de la estación a la hora de plantear trazados, modificar saltos y demás aspectos. Al igual que ocurre durante el invierno con los ‘shapers’ del snowpark, estos expertos velan constantemente no sólo porque los recorridos sean atractivos, sino porque sean seguros y respetuosos con el medio ambiente. Tal y como explica uno de los socios de Southstar, Daniel García, todo el diseño se ha hecho siguiendo escrupulosamente las indicaciones de Medio Ambiente. «En ocasiones hemos tenido que hacer algún paso elevado para no dañar plantas y demás», comenta Daniel. Del mismo modo, empleados de Cetursa reparan y mantienen diariamente cada circuito.
Otro de los grandes problemas que se ha solventado este año es la posibilidad de poder alquilar bicicletas y material específicos para descenso. Aunque pueda parecer una cuestión intrascendente, no lo es. En los circuitos de Sierra Nevada es muy aconsejable usar este tipo de bicicletas, con suspensiones y frenos adecuados. Igualmente, es preciso usar protecciones tanto para cabeza, brazos, manos y pies. Incluso se pueden contratar los servicios de un profesor de descenso.
Por las redes sociales
Según Daniel García, el boca a boca y las redes sociales están funcionando tan bien que alquila todas sus bicicletas cada fin de semana. «Llevamos muchos años viajando por las estaciones de esquí de todo el mundo y la bicicleta de descenso es siempre la estrella en verano. Aquí va a ocurrir lo mismo», comenta Daniel.
En el norte de España saben bien que esto es así, con estaciones que se están convirtiendo en clásicos de este deporte. Vallnord, en Andorra, incluso ha celebrado una prueba de la Copa del Mundo de mountain bike durante este mes de julio. Buen ejemplo del ‘tirón’ de los bike park, son los granadinos Luis Cabrera y Mariola Godoy, aficionados a este deporte que aseguran que hasta este verano, siempre se desplazaban hasta Andorra para practicar descenso. «Ahora vivimos en Murcia y cuando queríamos hacer descenso íbamos a Vallnord, donde hay un buen bike park. Es un acierto lo que han hecho aquí», comentaba Mariola antes de iniciar otra bajada por las pistas de Sierra Nevada.
Mientras tanto en Pradollano, la Plaza de Andalucía es un constante ir y venir de ciclistas que también animan el consumo en las terrazas que permanecen abiertas. Aunque las sensaciones son buenas, todos son conscientes de que esta es una primera experiencia que servirá de base para ir mejorando aspectos de los circuitos. Pero a falta de alcanzar el nivel y la experiencia de otras estaciones, parece que en Sierra Nevada han encontrado un interesante camino a seguir durante el período estival.

FUENTE: ideal.es

Post by b2consultores

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